Estrés emocional: Síntomas, tratamiento, hábitos y más

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Como parte de la vida, la preocupación, el miedo y la tristeza son emociones consideradas normales. Pero esto cambia cuando interfieren en tu capacidad para desarrollar tu vida normalmente.

Si sientes que te cuesta más de lo normal llevar a cabo tareas cotidianas, que hasta ahora han sido fáciles, quizás estás sufriendo una fase de estrés emocional. También si te sientes agobio constantemente y estás más emocional que de costumbre.

Puntos clave

  • El estrés es necesario en los seres humanos. Pero el problema surge cuando este proceso no se detiene. Acumular experiencias estresantes puede llegar a sobrecargar nuestra mente, agotar nuestro cuerpo y bajar nuestras defensas.
  • El estrés emocional puede aparecer tras revivir situaciones traumáticas en nuestra memoria. Cuando nos sobrecargamos de tareas que hacer o cuando faltan en nuestro organismo nutrientes esenciales. Es importante saber detectarlo a tiempo.
  • Si practicas la inteligencia emocional, cuidas tus hábitos de vida. Por ejemplo, si haces ejercicio regularmente o te alimentas de forma equilibrada, puedes llegar a pasar de sufrir estrés emocional a sentir liberación, y vivir el momento sin cargas emocionales.

Lo que debes saber sobre el estrés emocional

El estrés emocional, salvo en casos traumáticos, pocas veces surge de la noche a la mañana. Su aparición suele estar ligada a ciertos hábitos de vida que son perjudiciales. Como la carencia de responsabilidad de nuestros actos o la sobrecarga física, laboral y mental.

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Planificarte y tomar control de tu vida ayuda a combatir el estrés emocional. (Fuente: Anthony Tran: vXymirxr5ac/ unsplash.com)

¿Qué es el estrés emocional?

Cuando hablamos de estrés a secas, hablamos de la respuesta biológica, psíquica, física a un estímulo o agente que genera el estrés o estresor. Por tanto, el estrés emocional es aquel que afecta la parte psíquica y emocional de las personas, en respuesta a uno o varios estresores.

Esta respuesta fisiológica o mental no es necesariamente negativa para nuestro cuerpo. Ya que al fin y al cabo el estrés es un proceso de alerta física y mental, que prepara al cuerpo para ponerse en acción, y esto es un principio adaptativo y necesario.

El estrés pasa de ser adaptativo a perjudicial si se mantiene el nivel de alerta con cierta intensidad y durante tiempo. Esto es lo que puede afectar a nuestra salud y, en el caso del estrés emocional, a nuestras emociones.

El problema empieza cuando esos sistemas de activación no paran nunca. Lo normal sería que nos activemos por un evento concreto que tenemos que llevar a cabo, y al terminar este descansemos. Si este proceso de activación-relajación no ocurre como debería, nos agotamos.

Cuando estamos haciendo una tarea, y a la vez pensamos en otra, estamos sometidos a un estado de alerta constante, el cual es perjudicial y puede resultar en estrés emocional.

Eso sí, tanto el exceso como la falta de estrés ocasionan malestar. Una persona con falta de estímulos es propensa a sufrir trastorno mental por la privación sensorial. La falta de tareas no solo desmoraliza a la persona, sino que además, le ocasiona aburrimiento, malestar, fatiga y humor depresivo (3).

¿Qué es lo que causa el estrés emocional?

El estrés emocional se manifiesta por sucesos que ocurren en la vida. La situación de la sociedad en la que vives afectará a tu estado de ánimo. Si el país en el que resides sufre una crisis económica o hay una guerra, tus niveles de estrés se verán afectados.

Los grandes cambios y el poco control que tienes sobre ellos son uno de los principales motivos de estrés emocional. El hecho de no saber qué pasará con tu futuro, una vocación frustrada o tener que afrontar un cambio de empleo son ejemplos de ello.

Puede ocurrir que tras un suceso traumático tu actitud y sensibilidad cambie con respecto al mundo que te rodea, y necesites reponerte mentalmente. Los sucesos traumáticos pueden ser de diferentes naturalezas como ambientales, familiares y sexuales, entre otros.

Además, el ámbito social y marital son otros de los principales motivos por los que aparece el estrés emocional. Una ruptura amorosa y la distancia con seres queridos son situaciones que, sin duda, pueden pasar factura en tu bienestar emocional.

¿Cómo se detecta el estrés emocional en una persona?

Si manifiestas situaciones anormales como el bloqueo o miedo a ciertas situaciones que antes no te costaban. Si tienes palpitaciones, tensión muscular, problemas digestivos. Si se incrementan los hábitos no saludables, como el tabaco o el alcohol. Con todo ello, puede que tengas una carga de estrés emocional más elevada de la que puedes soportar.

Cuando sufres estrés emocional, te sientes prisionero de tus pensamientos, de tus rutinas. Además, sientes que no tienes fuerzas para sobrevivir en tu día a día con tus propias fuerzas, el ánimo ha desaparecido.

También, socialmente tus relaciones pueden llegar a verse deterioradas. Una persona con estrés emocional suele mostrar irritabilidad, cambios de humor y comportamientos compulsivos que antes no solía mostrar.

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La falta de energía y de vitalidad son síntomas del estrés emocional. (Fuente: Annie Spratt: LsP6HM-ghcg / unsplash)

¿Cuáles son los síntomas del estrés emocional?

El cuerpo reacciona a niveles bajos de estrés con la liberación de hormonas que hacen a nuestro cuerpo estar alerta. Así, va tensando los músculos y aumentando el pulso. Ocurre cuando vivimos algo nuevo o emocionante, cuando tenemos una pelea con alguien o frenamos bruscamente con nuestro vehículo. Es el que llamamos estrés emocional agudo a corto plazo.

La liberación de sustancias químicas en el cerebro de forma constante, por causas no placenteras, es perjudicial. Este puede llamarse estrés emocional crónico. Cuando tienes estrés emocional, tu cuerpo y tu mente se mantienen en un estado continuado de alerta, incluso, cuando no hay peligro.

Las diferentes señales de estrés emocional aparecen especificadas en la siguiente tabla.

Síntomas de estrés emocional crónico (largo plazo) Síntomas de demasiado estrés emocional Motivos por los que debes buscar ayuda de un profesional
Presión arterial alta/Insuficiencia cardíaca Diarrea o estreñimiento Sensación de pánico
Irritabilidad Pérdida o aumento de peso Respiración rápida
Diabetes Dolor crónico Vértigo
Obesidad Falta de energía o concentración Estás teniendo recuerdos continuados de un evento traumático
Depresión/Ansiedad Problemas sexuales Incapacidad de realizar tu trabajo y tareas cotidianas
Problemas cutáneos Cuello o mandíbula rígidos Tienes miedos que no puedes controlar
Problemas menstruales Cansancio y problemas para dormir Pensamientos autodestructivos

¿Los niños pueden tener estrés emocional?

Aunque parezca que en el mundo de los niños todo es felicidad, despreocupación y alegría, los niños tienen preocupaciones. También, sufren situaciones que les causan ansiedad y estrés. En edades de preescolar, los niños pueden sufrir ansiedad por la separación de los padres.

El día a día escolar puede estar cargado de tareas sin descanso o rutinas que imposibilitan que los niños jueguen de manera creativa o se relajen. Esta es una de las causas más comunes de estrés infantil. Pero además, puede venir del entorno de los niños, por situaciones a las que se ven expuestos.

Por ejemplo, discusiones entre los padres, conversaciones inapropiadas o cargadas de ansiedad. También, el hecho de ver imágenes perturbadoras en televisión los afecta (1). Un generador de estrés en niños es el estar expuestos a una situación de cambio repentino (pérdida del hogar, de familiares, puesta en adopción y desastres naturales, entre otros.).

Así, se presenta la dificultad de aceptar su nueva realidad, cuyas respuestas emocionales suelen carecer de control y son exteriorizadas de manera intensa e inadecuada (2). Vivir situaciones de cambio o desastre es preocupante en niños. Por el hecho de que su personalidad está en fase de desarrollo. Por ello, sería necesario hacer seguimiento y llevar a cabo un tratamiento profesional.

¿Cómo combatir el estrés emocional? Tratamiento y prevención

El estrés emocional, en menor o mayor medida, es una experiencia común para la mayoría de las personas. Sin embargo, los factores estresantes de la vida cotidiana son perjudiciales si no los mantenemos bajo control.

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Resulta muy beneficioso realizar una rutina diaria de actividad física, comer buenos alimentos y marcarse objetivos para combatir el estrés emocional. (Fuente: thefifth: jkDLNDGougw/ Unsplash.com)

La importancia de la Inteligencia Emocional

Entendemos Inteligencia Emocional como la capacidad para percibir, comprender y gestionar las emociones. También se entiende como la serie de habilidades que te permiten tener autocontrol de tus propias emociones y sentimientos.

Las personas con una alta inteligencia emocional no necesariamente tienen menos emociones negativas, sino que, cuando estas aparecen, saben manejarlas mejor. Al identificar y entender mejor las emociones, pueden relacionarse mejor con los demás, tener más éxito en su trabajo y llevar vidas más satisfactorias.

Eso sí, desarrollar la inteligencia emocional es un proceso que requiere voluntad y dedicación, pero que te dará resultados. Te damos unos consejos para comenzar en el maravilloso mundo de la inteligencia emocional:

  • Conócete, identifica tus fortalezas y debilidades. Pregúntate: ¿Qué quiero cambiar de mí?
  • Organiza tu vida y cambia lo que no te gusta de ella poco a poco. Si escribes los aspectos de tu vida que necesitas cambiar y te propones como objetivo hacerlo, tendrás pequeñas motivaciones para ser una mejor persona en el futuro.
  • Comienza un diario de emociones. Si registras diariamente tus cambios de emociones podrás analizar causas y patrones de comportamiento, así como tendencias en cambios de humor.
  • Comunícate con los demás con empatía y respeto. Ser amable y respetuoso con los demás favorece la cadena de positivismo a nuestro alrededor. El respeto al prójimo debe primar en tu vida.
  • Regálate bienestar y autoconocimiento. Desarrolla habilidades de mindfulness, meditación o yoga. Estas son actividades que se centran en tu ser y en que todo tu mundo comienza en ti.

En definitiva, está científicamente demostrado que la inteligencia emocional favorece el bienestar emocional, al promover el afrontamiento adaptativo al estrés cotidiano (5).

Si quieres saber más sobre la inteligencia emocional, recuerda que siempre puedes acudir a profesionales y sesiones de coach muy enriquecedoras. Estas mejorarán tu calidad de vida y ayudarán a eliminar poco a poco el estrés emocional.

El ejercicio físico regular puede ayudar a reducir el estrés emocional. Ya que reducirá el cortisol de tu organismo y liberará endorfinas. Además, la calidad del sueño mejora y con ello tu bienestar mental e imagen personal.

Cambios en los hábitos de vida

Cuando no es posible eliminar el estímulo o situación estresante que te afecta, la terapia psicológica se convierte en la mejor alternativa. Pero cuidado con las técnicas a las que acudes. Las valoradas por los científicos son las basadas en la terapia cognitivo-conductual porque son aquellas que te enseñan a cambiar tus pensamientos y las conductas que los acompañan.

Añadir ciertas conductas a tu rutina puede ayudar a que las situaciones del día a día no te superen. Y así no carguen tu cuerpo de estrés y tensión. A continuación, te recomendamos cinco hábitos fundamentales para no sentirte atrapado en malos hábitos que derivan en estrés emocional.

  • Alimentación saludable. Debes comer de manera equilibrada, dando prioridad a los alimentos frescos y de temporada. En momentos de estrés, el cuerpo tiende a pedir alimentos que no son los ideales, como alimentos procesados y dulces.

Es importante reponer los nutrientes que el organismo consume de más, en momentos de estrés emocional. Ya que son necesarios para el correcto funcionamiento del sistema nervioso. Está demostrado que la carencia de vitaminas, junto a otros minerales y aminoácidos, pueden producir un aumento de ansiedad y malhumor. Así como interferir en el rendimiento intelectual y la memoria (4).

A continuación, te detallamos una serie de alimentos que aportan al organismo beneficios antiestrés:

Alimento Beneficios
Alimentos de color morado (Col lombarda, granada, açaí, remolacha, arándanos.) Este grupo de alimentos contiene antocianinas, responsables de las tonalidades rojas, azules y moradas. Tienen un poder antioxidante extraordinario y mejoran la claridad mental, entre otros muchos beneficios.
Chocolate Comer chocolate crudo o negro a diario en pequeñas cantidades libera endorfinas beta, que ayudan a mejorar la tensión física y emocional. La feniletilamina que contiene el chocolate provoca sentimientos de placer y euforia, haciendo que nos olvidemos del estrés.
Frutos secos Los pistachos tienen un alto contenido en antioxidantes para prevenir el daño celular, así como los anacardos son ricos en magnesio, conocido como el mineral antiestrés. Y las almendras y las nueces son altamente beneficiosas para nuestro cerebro por contener Omega-3.
Cítricos Ricos en vitamina C, uno de los macronutrientes indispensables para sobrellevar situaciones de estrés, de fatiga y de cansancio crónico.
Plátanos Contienen potasio y triptófano, un aminoácido esencial que el cuerpo no produce y debes tomar externamente. Es necesario para la fabricación de serotonina, la hormona de la felicidad.
Lentejas Ricas en vitaminas del grupo B, fibra y magnesio, todo ello necesario para el buen funcionamiento cerebral.
Hojas verdes (Acelgas, Kale, Espinacas, Lechuga, etc.) Aportan elevadas cantidades de magnesio al organismo, uno de los minerales más recomendados en épocas de estrés. Su alto contenido en ácido fólico las hace ideales para el funcionamiento cerebral, ya que contribuye a la formación de neurotransmisores.
Yogur natural Contiene triptófano. Favorece la formación de serotonina y es regulador del sueño.
Espárragos Se ha demostrado que las personas que sufren ansiedad tienen bajos niveles de ácido fólico. Los espárragos tienen alto contenido en esta vitamina
  • Ejercicio físico. Aunque suene contradictorio, someter el cuerpo a estrés físico puede aliviar el estrés mental. Si haces ejercicio regularmente los beneficios serán mejores. A largo plazo, el ejercicio reduce los niveles de hormonas de estrés de tu organismo, como el cortisol. También ayuda a liberar endorfinas, sustancias químicas que actúan como analgésico y que mejoran tu estado de ánimo.
  • Compensa tus obligaciones con actividades de ocio, disfrute y relajación. El equilibrio vital es fundamental. No tengas muchas obligaciones que no te permitan disfrutar, ni disfrutar. Lo que conllevará a estrés generado por no haber hecho las obligaciones.
  • Organización y planificación en el día a día. Utilizar técnicas de planificación de tus tareas y obligaciones. Así, superar la tendencia a dejarlo todo para después disminuirá la ansiedad propia de los malos resultados organizativos. Es importante que tomes control de tu vida.
  • Dormir bien. Prácticas como evitar el uso de dispositivos electrónicos en el dormitorio, limitar el consumo de la cafeína y hacer ejercicio te ayudarán a conciliar mejor el sueño. Dormir bien tiene muchos beneficios para tu salud mental.

Nuestra conclusión

Como habrás visto en nuestro artículo, combatir el estrés emocional es algo que surge con el mero hecho de vivir nuestra rutina diaria. Las situaciones que se nos presentan en familia, en el trabajo y en nuestro interior, deben ser canalizadas correctamente para que no saturen nuestro ánimo y bienestar.

Además, recuerda que existen innumerables actividades que podemos llevar a cabo para reducir nuestro estrés emocional poco a poco. Entre ellas, destacamos el ejercicio físico y la buena alimentación. También, proponernos conseguir un equilibrio entre nuestras obligaciones y nuestro disfrute personal.

Si en esta guía has encontrado lo que buscabas, te invitamos a compartirla.

(Fuente de la imagen destacada: rido: 58217498/ 123rf)

Referencias (5)

1. Childhood stress. Steven Dowshen, MD. (2015) KidsHealth.org
Source

2. Guía práctica de salud mental en situaciones de desastre. De Taborda, M. (2006). Principales problemas psicosociales y principales pautas para su atención. OPS/OMS. Módulo 2, CAPÍTULO III
Source

3. El estrés: qué es y cómo evitarlo. Alberto Orlandini. Fondo de Cultura Econóica, 17 oct 2012 - 220 páginas
Source

4. Estrés y alimentación. Baratucci, Yanina. 2011 Universidad FASTA. Facultad de Ciencias Médicas.
Source

5. Influencia de la inteligencia emocional percibida en el afrontamiento del estrés cotidiano. Ansiedad y estrés. Volúmen 25, Tema 1, Enero-Junio 2019, Páginas 1-6 Júlia Puigbó, Sílvia Edo, Tatiana Rovira, Joaquín T. Limonero, Jordi Fernández-Castro
Source

Artículo especializado
Childhood stress. Steven Dowshen, MD. (2015) KidsHealth.org
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Artículo científico
Guía práctica de salud mental en situaciones de desastre. De Taborda, M. (2006). Principales problemas psicosociales y principales pautas para su atención. OPS/OMS. Módulo 2, CAPÍTULO III
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Libro
El estrés: qué es y cómo evitarlo. Alberto Orlandini. Fondo de Cultura Econóica, 17 oct 2012 - 220 páginas
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Artículo científico
Estrés y alimentación. Baratucci, Yanina. 2011 Universidad FASTA. Facultad de Ciencias Médicas.
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Artículo científico
Influencia de la inteligencia emocional percibida en el afrontamiento del estrés cotidiano. Ansiedad y estrés. Volúmen 25, Tema 1, Enero-Junio 2019, Páginas 1-6 Júlia Puigbó, Sílvia Edo, Tatiana Rovira, Joaquín T. Limonero, Jordi Fernández-Castro
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